 Acaba de terminar el día mas largo de mi vida… necesitaba respuestas, miraba el vacío y encontraba solo vacío... Tomé un escape de plástico y apreté un botón... una caja de colores empezó a sonar en algún lugar, y sus brillos me atrajeron, me obligaban a desconectarme y a respirar calma... y comenzó el viaje sicodélico de momentos y experiencias, moralejas de vidas inexistentes y capuchas para la soledad, vi un millón de cosas, miré como una hoja seca caía al suelo, la vi pararse y nacer de nuevo, vi una niña morir a causa de una hoja en un árbol, miré el mundo y sus tragedias ocasionadas por el mundo, vi soldados de agua avanzar y destruir al mundo con sus brazos colosos, vi gente matando gente y muriendo a manos de gente, llorando gente, comiendo gente, vi poder en unos y miseria en otros, miré un hombre de papel respirando súbditos de papel, vi hombres libres encadenados con 10 reglas de muerte. Observé el mundo y lo vi derrumbarse a causa del mundo, vi autodestrucción de los hombres, y vi hombres resucitando en 3 días, vi originalidad en lo añejo, vi reciclaje de ideas, vi bestias con cerebros atrofiados enviando cartas de amor con sabor a limosna, mentiras, mentiras, mentiras. Vi mujeres clamando perdón, vi a la vida esquivando la muerte y asesinando a la propia vida. De pronto la caja se apagó, mi mente comenzó a sufrir... recuerdos, vidas, muertes, cerré los ojos..... y viajé, viajé a un mundo donde no existían ídolos, solo instintos, recorrí el mundo y ojos negros me miraban, tomaban mis pensamientos, los movían y cancelaban, sentí sed y bebí de un río de sangre, grandes bestias recorrían el mundo como gigantes dueños de todo, avanzaban al rió y morían en el... estaba completamente sola... sentí que no tenia escapatoria en un mundo que no comprendía, sentí miedo y nada mas, levanté la vista y rogué a mi mente creer para poder descansar... un cuchillo cayó a mis pies, lo tomé, lo introduje en mi piel, avanzó suave rebanando mi piel, desgarrando, mientras mi sueño llegaba a su fin, mi vista se apagaba lentamente, mi corazón sufría pero todo terminaría pronto, un liquido negro salía de mi boca, retire el arma redentora, me vi de rodillas en el suelo pidiendo perdón a la vida por haber sido tan cobarde... miré al cielo, mire las bestias muertas y mire el río de sangre, los ojos me miraban y se reían de mi... cerré mis ojos y lentamente caí al suelo...
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